Consorcio de Lucha y Prevención de Incendios Forestales Delta
El principal objetivo del Consorcio es la prevención y detección rápida de incendios en el Delta del Paraná
sábado, 21 de febrero de 2026
miércoles, 28 de enero de 2026
miércoles, 21 de enero de 2026
jueves, 15 de enero de 2026
martes, 30 de diciembre de 2025
miércoles, 29 de octubre de 2025
miércoles, 10 de septiembre de 2025
miércoles, 16 de julio de 2025
Fuego amigo, fuego enemigo: una historia ardiente de la humanidad y la naturaleza
Ya sea manifestándose como quemas controladas, cuidadosamente organizadas para el beneficio de la tierra o irrumpiendo con la furia indomable de un incendio rural, el fuego ha sido un protagonista constante en la historia de nuestro planeta y de nuestra propia especie.
«Somos la especie del fuego», sentencia Mark A. Finney y sus colegas en su obra «WildlandFireBehaviour: Dynamics, Principles and Processes». Esta afirmación resuena con la larga y compleja historia que nos une a esta fuerza elemental.
Durante al menos 400.000 años, los humanos hemos reclamado maestría sobre el fuego doméstico, utilizándolo para calentarnos en las noches frías, iluminar la oscuridad y transformar nuestros alimentos.
Pero nuestra relación con el fuego va mucho más allá del hogar. A lo largo y ancho de los continentes habitados, hasta bien entrado el siglo XIX, nuestros antepasados emplearon la quema deliberada de vegetación para la caza y la agricultura. A través de los tiempos el fuego, tanto de origen humano como natural, ha moldeado y sostenido los paisajes y ecosistemas de los que dependemos.
Los primeros destellos de comprensión científica sobre los mecanismos físicos del fuego comenzaron a iluminar nuestro entendimiento en 1848, gracias a la perspicacia de Michael Faraday en su obra «La Historia Química de una Vela». Sin embargo, el estudio del fuego y la combustión a menudo se desvió de los procesos naturales que asociamos con los incendios, buscando desentrañar otros procesos, como por ejemplo la generación de energía, como vapor y electricidad.
Es crucial reconocer que la humanidad no siempre fue ignorante del papel del fuego en el paisaje. Hoy en día, valoramos profundamente las prácticas ancestrales de quema empleadas por los pueblos originarios en diferentes partes de mundo. Si bien estos conocimientos no siempre se articularon con las herramientas matemáticas de la literatura científica moderna, las comunidades originarias poseían una comprensión cultural y experimental integral del fuego, utilizándolo para gestionar las tierras de manera sostenible para satisfacer sus necesidades.
En el intrincado tapiz de la naturaleza, especialmente en regiones dependientes del fuego, los incendios tejen hilos de renovación y equilibrio. Desempeñan un papel ecológico vital, limpiando el sotobosque, liberando nutrientes esenciales en el suelo y creando las condiciones necesarias para la germinación de ciertas especies vegetales.
Las quemas controladas, cuando se aplican con conocimiento y cuidado, pueden emular estos beneficios naturales, reduciendo la acumulación de combustible que podría alimentar incendios más peligrosos y promoviendo la salud de los ecosistemas. El fuego, en su manifestación natural, ha sido un arquitecto silencioso pero poderoso de los paisajes que habitamos.
Sin embargo, la llama tiene dos caras. Los incendios rurales pueden ser catastróficos, amenazando la vida silvestre, arrasando comunidades humanas y devastando recursos naturales, como lo fueron grandes incendios de interfase urbana-rural, como por ejemplolos ocurridos en Chile, Hawái, Australia, Portugal, España, Canadá, EEUU.
La pérdida de hábitat, la liberación de contaminantes a la atmósfera y el riesgo para la seguridad de las personas son sombras oscuras que acompañan al fuego cuando se desboca.
Paradójicamente, nuestros esfuerzos por eliminar el fuego de nuestros territorios salvaje han demostrado ser contraproducentes. Al suprimir los incendios de menor intensidad, permitimos la acumulación de grandes cantidades de material combustible, preparando el escenario para incendios mucho más extremos e incontrolables.
Para navegar esta compleja relación con el fuego, la comprensión científica de su comportamiento es primordial. Solo a través del conocimiento profundo de los procesos que impulsan los incendios podemos desarrollar las herramientas necesarias para utilizarlos y gestionarlos de manera confiable en los paisajes, conciliando las demandas de la sociedad moderna con la necesidad de preservar la salud de nuestros ecosistemas.
Nuevos descubrimientos sobre cómo los incendios calientan los combustibles e impulsan su propagación tienen aplicaciones directas en la gestión del fuego y en la comprensión local del comportamiento ígneo en las vastas extensiones de nuestro planeta.
Con estas breves líneas, los autores pretendemos compartir algunos aspectos fundamentales de la Gestión Integrada del Fuego, especialmente estudios sobre comportamiento, fomentando una comprensión más profunda de la dinámica de los incendios.
En la actualidad, los nuevos desafíos relacionados con los incendios, exigen soluciones basadas en una ciencia sólida. Reducir el riesgo de incendios para las comunidades requiere conocimiento tanto delasinfraestructuras como del medio natural.
Se busca pasar de una supresión reactiva a una gestión proactiva, la cual exige el desarrollo de una experiencia avanzada en la planificación estratégica del uso del fuego.Mitigar los efectos del cambio climático en los bosques y el comportamiento de los incendios requiere intervenciones ambiciosas a gran escala en el ciclo del fuego.
A lo largo de la historia, se han producido hitos cruciales en nuestro entendimiento del fuego. En Estados Unidos, durante las décadas de 1920 y 1930, Harry Gisborne fue pionero en métodos para medir la humedad del combustible y las condiciones meteorológicas, creando instrumentos para indicar el peligro de incendios.
Esfuerzos posteriores para formalizar la planificación del fuego basados en los combustibles y el comportamiento potencial del fuego fueron desarrollados por Hornby (1936) y Barrows (1951). En Canadá, Wright (1932) y Beall (1947) idearon métodos para calificar el peligro de incendios y las condiciones de humedad del combustible a partir de datos meteorológicos.
Los científicos también se esforzaron por predecir la velocidad de propagación de los incendios, ya que esto permitiría estimar los cambios en el perímetro y el área del fuego a lo largo del tiempo y, por lo tanto, el esfuerzo necesario para contener la expansión.
En Australia y Canadá, se desarrollaron predicciones de la propagación del fuego a través de un enfoque empírico basado en el campo, recopilando datos de incendios y quemas prescritas en diversos tipos de vegetación y relacionando estos datos con la humedad y el viento (McArthur 1966, 1967) o índices de peligro (Van Wagner 1990).
Sin embargo, la capacidad de generar estimaciones del comportamiento del fuego directamente a partir de factores ambientales requeriría más investigación y desarrollo.
La investigación sobre incendios ha tenido lugar en diversos centros e instituciones alrededor del mundo. En el Reino Unido, la estación de Borhamwood fue un lugar importante de investigación. En Estados Unidos, el Servicio Forestal del USDA ha mantenido programas de investigación significativos en Berkeley, California; Macon, Georgia; y Missoula, Montana.
El Laboratorio de Ciencias del Fuego de Missoula, dependiente de la Estación de Investigación de las Montañas Rocosas del Servicio Forestal de los Estados Unidos, ha estado dedicado a la investigación de incendios desde su apertura en 1960. También se han realizado contribuciones notables a través de la investigación experimental de laboratorio y de campo en Australia, Canadá y Europa.
Para predecir y comprender el comportamiento de los incendios, se han desarrollado diversos enfoques y modelos. Inicialmente, la investigación se centró en enfoques empíricos, basados en la observación y la recopilación de datos de incendios reales para establecer relaciones entre las condiciones ambientales y el comportamiento del fuego.
Los modelos desarrollados a partir de estos enfoques, como los de McArthur en Australia y Van Wagner en Canadá, proporcionaron herramientas prácticas para estimar la propagación del fuego en función de la vegetación, la humedad y el viento.
Sin embargo, la necesidad de comprender los mecanismos físicos subyacentes a la propagación del fuego impulsó el desarrollo de modelos más mecanicistas. Un hito fundamental en este sentido fue el modelo de propagación del fuego de Rothermel (1972).
Este modelo matemático revolucionario proporcionó un marco objetivo para vincular factores ambientales independientes con características cuantitativas del fuego, como la velocidad de propagación y la intensidad. La relativa simplicidad del modelo y su capacidad para utilizarse con datos ambientales razonables lo hicieron práctico y útil para los gestores del fuego durante casi 50 años.
El auge de la informática en la década de 1970 permitió el desarrollo de herramientas de predicción y sistemas de apoyo a la toma de decisiones más avanzados basados en la ecuación de Rothermel, como el sistema BEHAVE (Andrews 1986).
En Canadá se desarrolló el Sistema Canadiense de Clasificación del Peligro de Incendios Forestales (CFFDRS), desarrollado por el Servicio Forestal Canadiense. Éste consta de dos subsistemas principales: el Sistema Canadiense del Índice Meteorológico de Incendios Forestales (FWI) y el Sistema Canadiense de Predicción del Comportamiento de Incendios Forestales (FBP).
El FBP utiliza datos sobre el combustible, la topografía y meteorología para realizar cálculos específicos de la propagación y la liberación de energía y luego predecir el movimiento y el tamaño del fuego.
El CFFDRS y, en especial, el subsistema FWI es ampliamente utilizado en diferentes países del mundo, como ser EEUU, España, Australia, Portugal, Nueva Zelanda, Fiji, Chile, México, Brasil y Argentina, así como varios países de Asia y resto de Europa han realizado adaptaciones, implementaciones o generados sistemas derivados.
En Argentina se han realizado ajustes y adaptaciones del subsistema FWI el cual es ampliamente utilizado en todo el territorio nacional, tanto por entidades públicas como el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) y sus respectivos organismos jurisdiccionales provinciales; entidades privadas, como empresas y consorcios. En este sentido, se busca que los desarrollos locales estén en torno al CFFDRS para articular con los más de 20 años de uso del FWI en el país.
Si bien se han logrado avances significativos en el estudio del comportamiento del fuego, aún persisten importantes desafíos, tanto en la mejora de los modelos existentes como en su adecuada adaptación a regiones con una dinámica de incendios particularmente activa, como el noreste argentino.
Asimismo, es relevante señalar que la diversidad de enfoques metodológicos no ha convergido en un marco conceptual unificado ni ha dado lugar a desarrollos sustanciales en términos de herramientas prácticas.
La mayoría de los modelos se han centrado en estimar la velocidad de propagación del fuego a partir de condiciones ambientales iniciales, asumiendo comúnmente un estado estacionario y simplificando los complejos procesos espacio-temporales que determinan cómo se inicia y propaga el fuego.
Sin embargo, la naturaleza misma del fenómeno exige un análisis detallado de las características del combustible —su cantidad, disponibilidad, heterogeneidad y tipología— en una dimensión espacio-temporal precisa. Esta complejidad, a su vez, dificulta el desarrollo de herramientas operativas, al implicar elevados costos y tiempos de implementación.
Los incendios son sistemas dinámicos complejos caracterizados por interacciones no lineales y retroalimentaciones internas, influenciados por factores externos como el combustible, la meteorología y la topografía. Comprender estas interacciones es esencial para predecir el comportamiento del fuego y desarrollar estrategias de gestión eficaces.
En el año 2019, las quemas rurales afectaron una superficie total de 345 millones de hectáreas, siendo África la que concentra el 87% de la superficie, generando la emisión de aproximadamente 18.219 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO₂). Fuente: CopernicusAtmosphereMonitoring Service (2023).
Por ejemplo, estrategias de supresión más efectivas, con menor impacto ambiental, social y económico. Otro ejemplo es la planificación y ejecución de quemas controladas y prescritas, una herramienta esencial para la gestión de combustibles y la consecución de objetivos ecológicos específicos.
La manipulación de los patrones de ignición (puntos, líneas, áreas) permite a los profesionales controlar la propagación, la intensidad y los efectos del fuego. Comprender cómo las diferentes geometrías de ignición interactúan con los flujos de aire y el combustible es fundamental para lograr los resultados deseados de una quema tanto controlada como prescrita y, además, minimizar el riesgo de ocasionar un incendio.
Implementación del CFFDRS en Argentina
En Argentina, la lucha contra los incendios rurales es un desafío constante. Para enfrentarlo, los expertos buscan herramientas que permitan anticipar el peligro y actuar a tiempo. Una de las opciones que se analiza es el Sistema Canadiense de Clasificación del Peligro de Incendios Forestales (CFFDRS), un modelo con una larga historia de desarrollo.
Desde hace tiempo, los especialistas en manejo del fuego han comprendido que no todos los días son iguales cuando se trata de riesgo de incendios. La vegetación, el clima y la topografía juegan un papel crucial en la probabilidad de que un fuego se inicie y en cómo se comportará. Por eso, se han creado diversos sistemas para «medir» el peligro de incendios, ayudando a planificar la prevención y la respuesta.
Ahora bien, nos hacemos un par de preguntas:
¿Por qué en esta implementación se miró a Canadá? Dentoni y Muñoz (2012) nos cuenta que Canadá lleva casi un siglo investigando y perfeccionando sus métodos para evaluar el peligro de incendios rurales. Su sistema actual, el CFFDRS, es el resultado de una larga evolución, donde cada avance se basó en la experiencia previa.
Este sistema se ha convertido en una referencia internacional, adoptado parcial o totalmente en lugares como EEUU, España, Australia, Portugal, Nueva Zelanda, Fiji, Chile, México, Brasil y nuestro país.
¿Cómo funciona el sistema canadiense? El CFFDRS no es un simple número, sino un conjunto de cuatro «módulos» o subsistemas interconectados:
- Índice Meteorológico de Peligro de Incendios (FWI): Este es el corazón del sistema y se utiliza en todo Canadá desde 1970. A diferencia de sistemas anteriores que usaban tablas, el FWI se basa en ecuaciones que se procesan por computadora. Para calcularlo, se necesitan datos meteorológicos diarios como la humedad relativa, la temperatura, la velocidad del viento, tomados a las 12:00, y la lluvia de las últimas 24 horas, tomados a las 9:00 horas.El FWI se compone de varios «códigos» e «índices» que analizan diferentes aspectos del peligro, como ser:
- Código de Humedad del Combustible Fino (FFMC): Indica cuánta humedad tienen las hojas secas y otros pequeños combustibles que se encuentran en la superficie del suelo. Un FFMC alto significa que estos materiales están secos y se encenderán fácilmente.
- Código de Humedad del Mantillo (DMC): Mide la humedad de los combustibles medianos y la capa de materia orgánica poco profunda y no muy compacta que se encuentra bajo la hojarasca.
- Código de Sequía (DC): Refleja la humedad de la capa orgánica más profunda y compacta como así también de los combustibles grusos. Este código cambia lentamente, mostrando los efectos de sequías prolongadas.
- Índice de Propagación Inicial (ISI): Estima qué tan rápido podría propagarse un fuego en la etapa inicial.
- Índice de Combustible Disponible (BUI): Indica la cantidad de combustible que está disponible para quemarse.
- Índice Meteorológico de Peligro (FWI): Este índice combina la información de los códigos e índices anteriores en un solo número que da una idea general del potencial de actividad del fuego. Un valor alto del FWI significa un peligro elevado.
- Subsistema de Predicción de Comportamiento del Fuego (FBP): Este módulo utiliza información sobre los combustibles, el tiempo meteorológico y la topografía para estimar cómo se comportaría un incendio en un lugar y momento específico. Puede predecir la velocidad de propagación, el consumo de combustible y la intensidad del fuego. La información sobre los combustibles se ingresa describiendo los diferentes tipos de vegetación.
¿Funciona en Argentina? La adopción del sistema canadiense trae varios beneficios a Argentina, como una evaluación más estandarizada del peligro de incendios a nivel nacional, facilitando la comparación entre diferentes regiones y una mejor asignación de recursos para la prevención y el combate. Sin embargo, es crucial recordar que cada ecosistema es diferente. Lo que funciona bien en los bosques canadienses de coníferas podría necesitar ajustes para aplicarse a los pastizales, bosques andino-patagónicos u otras formaciones vegetales de Argentina.
Dentoni y Muñoz (2012) subraya que, si bien adoptar un sistema existente puede ahorrar tiempo y dinero, es fundamental realizar pruebas y ajustes para asegurar que se adapte a las condiciones locales. La experiencia de otros países que han adoptado el sistema canadiense, como Nueva Zelanda, puede ser valiosa para este proceso.
En definitiva, la evaluación de sistemas como el CFFDRS representa un paso importante hacia una gestión más eficiente y científica del riesgo de incendios en Argentina. Conocer estas herramientas y entender sus potencialidades y desafíos es fundamental para proteger nuestros valiosos recursos naturales.
Gestión Integrada del Fuego (GIF) engloba una serie de acciones que abarcan la legislación, educación y gestión de la reducción del riesgo (prevención), la preparación para posibles eventos aborda el mapeo y monitoreo, capacitación, articulación y disponibilidad de recursos (presupresión), la respuesta durante los eventos (supresión) implica un solida logística y buena capacidad de análisis del evento. Finalmente, la recuperación de las áreas afectadas (restauración) implica recuperar de forma asistida o no el área afectada. Fuente: Broz et al. (2023).
Comentarios finales
Tanto la evaluación del peligro como elcomportamiento del fuego es un campo dinámico y esencial que busca desentrañar las complejas interacciones entre el fuego y su entorno.
Al comprender los principios físicos que impulsan la combustión, la transferencia de calor y la ignición en el contexto de los combustibles, la meteorología y la topografía, podemos mejorar nuestra capacidad para predecir y gestionar los incendios, proteger a las comunidades y los ecosistemas y, además, aprender a vivir de manera compatible con esta fuerza fundamental de la naturaleza.
El camino hacia una comprensión más profunda requiere una colaboración continua entre científicos, gestores del fuego y comunidades, así como una inversión sostenida en investigación, tanto público como privado, y el desarrollo de herramientas predictivas basadas en una sólida base científica. Solo entonces podremos aprovechar plenamente el potencial de la ciencia del fuego para sostener nuestros ecosistemas y proteger a nuestras sociedades modernas.
Autores: Diego Ricardo Broz (1) y Javier López (2)
- Profesor y Vicedecano de la Facultad de Ciencias Forestales (UNaM).
2. Profesorde la Facultad de Ciencias Forestales (UNaM) y Becario Doctoral del CONICET.
sábado, 14 de junio de 2025
lunes, 10 de marzo de 2025
Reunión Consorcio Predio Oasis Marzo 2025
El día 6 de marzo se desarrolló la primera reunión de consorcio del año 2025
La misma dio inicio con la presentación por parte de Daniel Perea de Arauco SA del sistema de detección de incendios por medio de cámaras y software satelital y el sistema de combate conformado por brigadas forestales profesionales, equipamiento terrestre, compuesto principalmente por 2 autobombas y equipos de ataque rápido, también cuentan con la contratación de un avión hidrante con base en Gualeguay.
Posteriormente se analizó la temporada de incendios 2024-2025 de la Región del Delta remarcando los presentes la disminución de la afectación de superficie de incendio en el año comparando con temporadas anteriores solo F Mendizábal manifestó la quema y perdida de 4 hectáreas de forestación (las cuales infiere que han sido encendidas de manera intencional (para desviar la atención hacia este punto y luego poder robar pertenencias cuando todo el personal está abocado al combate)
Análisis a nivel nacional y global de incendios: Se comentaron los incendios forestales del litoral argentino y los ocurridos recientemente en la Patagonia. A nivel global se menciona que la tendencia indica que seguirá incrementándose la frecuencia e intensidad de los incendios y la cantidad de superficie quemada por incendio, siendo el calentamiento global uno de los principales impulsores del aumento de la magnitud y severidad de ellos. Las temperaturas más altas secan el paisaje y crean el entorno perfecto para incendios forestales simultáneos más grandes y frecuentes. Se menciona que la principal causa de incendios forestales en Sudamérica es el avance de la frontera agrícola Se plantean como ejemplos los modelos de prevención de incendios que utilizan en EE. UU. y en España ( gestión de la vegetación, ganadería preventiva, quemas prescriptas, etc. ) .
Los ing Demian Alonso, Sebastián Galarco y Sergio Tomassone de la dirección Forestal del Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires presentaron los requisitos necesarios para la obtención de los permisos de quema controlada en la provincia de Bs As tanto forestales como de pastizales. Se describió el Formulario de Solicitud de inscripción para el Registro de Profesionales corresponsables de quemas controladas en la provincia de Buenos Aires, el cual hace hincapié en los conocimientos técnicos en materia de incendios del profesional más allá del título profesional y la matriculación de los mismos. También se detalló los requisitos del formulario de quema controlada y profundizaron en los ítems de la planilla, la cual tiene como base datos personales y catastrales similares a los que se presentan en la ley Nac. 25080. Surgió la necesidad de clarificar a quien se debe avisar al momento de iniciar la quema : Defensa Civil, Bomberos Voluntarios, M.D.Agrario, Vecinos …
Continuo la reunión con el tema de capacitaciones necesarias para la extinción de incendios. Se reconoce la necesidad de dotar al personal de cada una de las empresas con estos conocimientos, y aportar capacitaciones también al resto de los productores . Se establece como punto de partida tomar contacto con el SNMF por intermedio de la regional Pampeana ( F. Tuñón ) para coordinar disponibilidad y ejecución de las mismas Apareció como provechoso culminar esa formación con las certificaciones que brinda tanto el PNMF, APN como el convenio Ministerio de Trabajo-AFoA siendo las Normas disponibles 1. Combatiente de Fuego, 2. Combatiente motosierrista, 3. Combatiente motobombista 4. Jefe de Cuadrilla.
Por último, la reunión conto con la presentación de por parte de Analía Nanni y Paula Vázquez UNSAM del Proyecto " Análisis de la resiliencia de humedales de los bajos ribereños del Paraná sometidos a disturbios de fuego y herbívora" el cual tiene como objetivos estimar los impactos ( positivos y negativos ) que provocan los incendios en distintos ambientes del humedal (ganadero, forestal y pajonal) utilizando escarabajos como indicadores de disturbios. El proyecto contempla relevar datos con tratamientos con quema y presencia de animales de manera combinada a lo largo de varios años. Además de escarabajos se desea obtener información de emisiones de CO2, parámetros fisicoquímicos del suelo y riqueza y diversidad de flora. Como así también todo lo referido a la etología de los coleópteros indicadores.
Cerrando la reunión se fija la necesidad de coordinar y promover el siguiente encuentro para el próximo trimestre.
Puntos anexos de temas que se charlaron
a)
Inteligencia artificial de cámara de detección
de incendios
b)
Necesidad de procesar y juntar toda la
información referida a focos de incendios, índices de peligrosidad, superficie
afectada, información climática, hidrológica etc. Que existe y está disponible
pero no llega a los usuarios o llega de manera desordenada. Hay mucha
información disponible que no recibe nadie
c)
Necesidad de un mapa de vegetación para la
región
d) Generar Cronograma de actividades para el año
10 Presentes
en la reunión: Juan Manuel García Conde, Daniel Perea, Marcos Jouanny,
Carlos Urionaguena, Sebastián Galarco, Demian Alonso, Sergio Tamassone,
Fernando Mendizábal, Analía Nanni y Paula Vázquez, Matias D’Anna, Lucas
Leverone.
domingo, 23 de febrero de 2025
martes, 28 de enero de 2025
5 empresas tecnológicas emergentes que
trabajan para prevenir incendios en el futuro
Desde la
monitorización de la red hasta los robots de quema controlada.
Katie Brigham• 1 de noviembre de 2025
Los Ángeles tiene un largo camino por recorrer
antes de que los funcionarios de la ciudad y el estado puedan empezar a buscar
lecciones que puedan sacar de estos incendios. Los temas probables de discusión
incluirán la construcción de estructuras resistentes, el manejo de la vegetación y la preparación de la comunidad . Pero
también hay algunas soluciones más innovadoras provenientes de un número cada
vez mayor de empresas de tecnología (startups de “tecnología contra incendios”,
por así decirlo) que están dando un giro nuevo y de alta tecnología a algunas de
estas soluciones familiares.
BurnBot, por ejemplo, fabrica una máquina operada a
distancia que ejecuta quemas controladas y eficientes para ayudar a mitigar el
riesgo de incendios forestales. “No creo que se pueda reemplazar nunca el
talento, la experiencia y el conocimiento de los bomberos de primera línea”, me
dijo esta semana Anukool Lakhina, director ejecutivo de BurnBot. “Pero lo que
sí se puede hacer es hacer que su trabajo sea más seguro”.
En agosto pasado escribí sobre Convective Capital , la
empresa de capital de riesgo enfocada exclusivamente en la financiación de
soluciones para incendios forestales, y una de las empresas de su cartera,
Rhizome, que crea una plataforma de mitigación de riesgos de incendios
forestales impulsada por IA para empresas de servicios públicos. A
continuación, se presentan otras cinco empresas destacadas de la cartera de
Convective que, con suerte, ayudarán a llevar la prevención y mitigación de
incendios forestales al futuro.
1. Gridware
El 8 de enero, cuando las llamas comenzaron a
envolver Los Ángeles, Gridware anunció su ronda de financiación de Serie A de
26,4 millones de dólares. La empresa utiliza sensores colocados en postes de
electricidad para proporcionar un seguimiento continuo de la infraestructura de
la red y puede alertar a los operadores de la red sobre peligros y fallas en
tiempo real. Esto permite reparaciones rápidas y una respuesta inmediata a
amenazas de incendios forestales, como fallas de equipos, líneas caídas o
cualquier contacto con la vegetación. Y como los dispositivos de Gridware
funcionan con energía solar, pueden permanecer en línea incluso durante un
corte de energía.
“Nuestro país depende de la red eléctrica, pero
hasta ahora las empresas de servicios públicos la han estado operando sin
capacidades de monitoreo razonables”, dijo Bryan Schreier, socio de Sequoia
Capital, que lideró la ronda de financiación de la Serie A de Gridware, en una
declaración sobre la ronda de financiación. Los incendios forestales provocados
por las empresas de servicios públicos tienden a ser particularmente dañinos,
ya que a menudo ocurren cerca de áreas pobladas. Y aunque las empresas de
servicios públicos de California gastan más de $6 millones anuales en mitigación
de riesgos, la mayor parte de ese dinero se destina a tecnologías más antiguas,
algo que Gridware espera cambiar.
Final del formulario
Gridware implementó un piloto exitoso con
PG&E el año pasado, y desde entonces se ha expandido para monitorear más de
1,000 millas de líneas eléctricas para 18 clientes diferentes, con dispositivos
instalados en aproximadamente 10,000 postes.
2. BurnBot
Como se mencionó anteriormente, BurnBot utiliza robots que pueden cortar
la vegetación y realizar quemas controladas en una amplia variedad de
geografías, desde bosques densamente arbolados hasta matorrales cerca de
entornos urbanos. Tradicionalmente, las quemas controladas solo son seguras en
condiciones climáticas muy particulares, pero como BurnBot captura el humo de
sus operaciones y extingue inmediatamente los incendios después de eliminar la
vegetación, Lakhina me dijo que los robots pueden operar en cualquier clima.
“Hoy en día, lamentablemente, la forma predominante
de tratar el combustible es extremadamente arcaica. Son seres humanos con
cerillas que prenden fuego a las cosas o seres humanos con palas y palas que
van a excavar la vegetación”. Algunas estimaciones calculan que en Estados
Unidos hay unos 81 millones de hectáreas de tierra que necesitan ser tratadas
por riesgo de incendios forestales, y “no se va a llegar a ese punto si se
depende únicamente de seres humanos o únicamente del pastoreo”, dijo Lakhina.
Calcula que los robots de la empresa pueden tratar 40 veces el área que trataría
una cuadrilla manual típica.
BurnBot ha probado su tecnología con CalFire, PG&E y
el Servicio Forestal de EE. UU., y recaudó una ronda de financiación Serie A de 20 millones de dólares el
año pasado.
3. Fire Aside
Fire Aside
crea productos de software que ayudan a los departamentos de bomberos y otras
agencias de seguridad a digitalizar sus procesos de inspección, garantizando
así que los hogares y las empresas cumplan con los requisitos de seguridad
contra incendios y ayudando a ampliar los programas de prevención de incendios
forestales estatales y comunitarios.
“Mejora el alcance de los departamentos de bomberos
municipales para que puedan, a gran escala, comunicarse con sus vecindarios y
sus comunidades, y automatizar y digitalizar estas inspecciones”, me dijo Jay
Ribakove, director de Convective Capital. Sin duda, es un avance con respecto
al método tradicional, que implica que “un bombero se presente y te deje
algunas notas escritas a mano sobre lo que puedes hacer mejor”, dijo Ribakove.
Los residentes de las comunidades que usan Fire Aside tienen cinco veces más
probabilidades de tomar medidas para proteger su propiedad contra los incendios
forestales, dice la empresa.
Fire Aside recaudó una ronda inicial de tamaño no
revelado en 2023, liderada por Convective Capital.
4. Pano
La detección temprana de incendios es uno de los
factores más importantes para mantener los incendios bajo control. Pano es una
empresa de software que se basa en inteligencia artificial y visión artificial
para detectar automáticamente cuándo y dónde se está produciendo un incendio
forestal. La empresa instala sus cámaras en torres de telecomunicaciones,
postes u otros equipos que, combinados con otros datos como datos satelitales,
sensores de campo y alertas de emergencia, ofrecen a los profesionales de los
bomberos y a los servicios de emergencia una visión unificada de cualquier
situación en desarrollo.
“Cuanto antes podamos detectar los incendios, más
rápido podremos responder”, me dijo Ribakove, citando una investigación que
indica que si los tiempos de respuesta a los incendios forestales en California
fueran solo 15 minutos más rápidos, la frecuencia de los incendios grandes y
fuera de control podría reducirse al menos entre un 3% y hasta un 7%. Dado que
California ha experimentado, en promedio, 117 mil millones de dólares en
pérdidas económicas anuales totales por incendios forestales entre 2017 y 2021,
tecnología como la de Pano podría ahorrarle hasta 8.2 mil millones de dólares
por año.
Pano recaudó una ronda Serie A de $20 millones en
2022 y una ronda de crecimiento de $17 millones en 2023.
5. Overstory
Overstory
tiene otro enfoque para minimizar la presencia de combustibles para incendios,
proporcionando a las empresas de servicios públicos una "plataforma de gestión
de vegetación global" que aplica inteligencia artificial a imágenes
satelitales, lo que permite a la empresa identificar la ubicación, el tamaño,
la salud y las especies de cualquier árbol del mundo. Con estos datos,
Overstory puede ayudar a las empresas de servicios públicos a identificar áreas
particulares donde la vegetación podría representar un riesgo de incendio
forestal, por ejemplo, si crece demasiado cerca de una línea eléctrica, y
recomendar acciones específicas. Overstory también espera que su tecnología les
ahorre dinero a las empresas de servicios públicos, ya que los presupuestos de
gestión de la vegetación se han disparado en los últimos años.
Overstory trabaja con más de 40 empresas de
servicios públicos, entre ellas PG&E, además de otras en Canadá, Brasil y
Europa. En el momento de su ronda de financiación Serie A de 14 millones de
dólares, en 2023, la empresa afirmó que supervisaba alrededor de 2 millones de
acres y protegía unos 6.000 millones de dólares en activos de servicios públicos.




















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